SOCIOS EN LAS PÉRDIDAS, GERENTES EN LAS GANANCIAS (PARTE 2)

Interrogantes éticos que se presentan en situaciones de crisis o de éxito, cuando un dueño ejerce la dirección de una o varias gerencias.

Hemos analizado en el artículo anterior cuestiones éticas que deben tener en cuenta los dueños-gerentes cuando atraviesan situaciones de crisis. En el otro extremo del espectro hay que analizar la función de utilidad en un momento en el cual la empresa tiene resultado positivo, es decir, prospera y da ganancias. 

Desde el punto de vista del empleado, todas las componentes de la función de utilidad neta tienen signo positivo: el salario convenido, la continuidad de la empresa en el tiempo y la satisfacción que le produce su trabajo.

Pero he aquí la cuestión: ¿Se puede tratar a los empleados como verdaderos “socios” de pleno derecho en un emprendimiento, haciéndolos partícipes de las ganancias en épocas de bonanza?

…Gerentes en las ganancias

Claramente en una situación favorable, el dueño no necesita plantearse reducir los salarios o la cantidad de personal, por lo tanto para maximizar su función de utilidad neta generalmente tenderá a aumentar las utilidades, manteniendo constantes los costos de operación, incluyendo su propio salario como gerente.

Como vimos en el artículo anterior, en una situación adversa muchas veces los dueños no dudan en asociar en las pérdidas a los empleados, haciéndolos solidarios con la situación por la que pasa la compañía.  ¿Por qué en general no se mantiene el mismo grado de relacionamiento cuando la empresa atraviesa situaciones favorables?

En este caso, desde el prisma del consecuencialismo la decisión es no accionar manteniendo el status quo, sin aumentar los sueldos del personal, para reflejar el bienestar de la empresa que además tiende a lograr el bien general de manera racional.  Esta “no acción” no mejora el resultado general porque en la enorme mayoría de los casos el dueño considera que el bien general ya ha sido alcanzado con el cumplimiento del contrato laboral en toda su plenitud, es decir, abonando los salarios comprometidos. 

Por el lado de la ética de la virtud el no accionar tiene implicancias claras, ya que el dueño considera que la sociedad ya ha alcanzado la felicidad, y este solo hecho convierte en virtuoso al dueño que toma esta decisión de mantener el status quo.

Es decir, como en principio las funciones de utilidad neta de todos los grupos de interés son positivas, se puede preguntar, ¿para qué asociar al personal y hacerlo partícipe de los beneficios de la compañía, aunque más no sea temporaria o circunstancialmente?

Cuando las circunstancias por las que pasa la compañía son favorables, los empleados suelen continuar percibiendo su salario y los gerentes los suyos.  El dueño-gerente recibe además los beneficios que de pleno derecho le corresponden en el largo plazo por su calidad de accionista.

 ¿Es éticamente correcto que el dueño fuerce la asociación de los empleados en las pérdidas y que éstos no perciban beneficios cuando se presenten ganancias?  ¿Por qué los empleados son asociados en algunos momentos y meros colaboradores en otros? 

En mi opinión existe una clara asimetría en el comportamiento de los dueños para con los empleados que parece no ser éticamente aceptable si se analiza bajo los mismos parámetros que se aplican en una u otra situación.

Reflexiones finales

Ciertamente existen esquemas de compensación que establecen a priori porciones variables o bonos periódicos por el cumplimiento de objetivos que apuntan a retribuir al empleado más allá de su salario cuando la situación de la empresa es favorable.  Sin embargo, cabe aclarar también que:

  • Estos acuerdos con un componente fijo y otro variable se concretan antes de producirse los hechos y las asociaciones forzadas en situaciones adversas ocurren después. Por lo cual en estos casos el empleado no puede dar ningún tipo de consentimiento, ni es libre de optar por algún esquema alternativo.
  • Si bien este modelo parece “éticamente justo”, en la práctica el fijo más el variable son el verdadero salario total del empleado en situación de “normalidad” más que en una situación de excedentes de beneficios. De esta forma se podría transformar en una herramienta que indirectamente lleva a asociar a los empleados en las pérdidas de manera encubierta.
  • Surge también de la práctica que en muchos casos el variable no es un verdadero elemento para asociar a los empleados en las ganancias, sino para incentivarlos mínimamente, a fin de tenerlos contentos.

En la actualidad, no se han dedicado recursos para analizar cuál es el comportamiento ético esperable del dueño-gerente para con sus empleados.  Por eso creemos necesarias este tipo de reflexiones personales, que generen interrogantes, en busca de respuestas que puedan motivar el cambio.

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Acerca del autor de este artículo

Sergio O. Sperat

Sergio Sperat tiene más de 20 años de experiencia en la dirección, organización y desarrollo de divisiones de consultoría y servicios de asesoramiento en organizaciones en Argentina, Perú, Colombia, Chile, México y Estados Unidos.

Se recibió de Licenciado en Análisis de Sistemas en la Facultad de Ingeniería de la UBA (Argentina). Tiene estudios de postgrado en IAE Business School, obtuvo su MBA con Distinción Especial del Instituto Universitario IDEA (Argentina), el MBA IEP de London Business School (Reino Unido), y programas de desarrollo en el MIT (Estados Unidos).

Fue premiado por su desarrollo de negocios presentado en la Competencia Europea de Planes de Negocio del año 2001.

Es consultor certificado en CobiT y CGEIT, emitido por ISACA.  Sergio es Blue Ocean Strategy Practitioner, otorgado por el Blue Ocean Strategy Initiative Center, de Londres (Reino Unido).

Actualmente es responsable de la cátedra de Gestión de Servicios y Calidad en la Maestría en Dirección Estratégica de TI de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE, Argentina).  Además, ha sido docente adjunto de Dirección Estratégica en el Programa MBA en IDEA y profesor invitado de la carrera de Ingeniería Informática y la Maestría en Tecnología Informática y de Comunicaciones de la UADE (Argentina).

sergio.sperat@estratega.org