Grupo Peñaflor

Mejoras al proceso de estiba de vinos

Empresa y Desafíos

Actualmente exportan a más de 75 países y año tras año, sus vinos reciben más de un centenar de reconocimientos y premios. Detrás de un movimiento de tal envergadura se presenta también la necesidad de encontrar soluciones a problemas que surgen cuando una empresa crece constantemente.

De la mano de Estratega, el Grupo Peñaflor decide orientar sus esfuerzos a resolver los problemas aparejados al control de la gestión de estiba como consecuencia del gran crecimiento del comercio exterior de la compañía.

Metodología y Plazos

La estiba es un proceso por el cual un vino embotellado debe ser almacenado sin su “vestido”, siguiendo aún su identificación completa.  En la industria vitivinícola, no tener vestido hace referencia a un vino embotellado que no tiene corcho o tapón, ni la etiqueta final.  La cantidad de variaciones en diferentes tipos de vinos de acuerdo a la botella, el corcho o el tapón y las etiquetas, hacen que cada variante sea una estiba de vino diferente.

A razón del gran crecimiento de comercio exterior, la cantidad de estiba en Peñaflor creció de forma muy rápida, lo cual entorpeció el proceso de ordenamiento y clasificación que requiere todo el sector de estiba, para funcionar en sintonía con otras áreas y procesos. Por un tema propio de los activos que usan las bodegas para el fraccionamiento, en relación al trabajo con los enólogos, el desorden generaba una estiba cuya administración se hacía muy difícil. Para programar la producción, cuando se solicitaba a los del sector de estiba que mandaran algunos productos en stock, se tardaba mucho más de lo requerido.

Para identificar objetivos concretos de mejoramiento de desempeño, en Estratega se utilizaron metodologías y marcos de referencia como WIRM, SCOR, VRM y PMBOK. Es así que se diagnosticaron los problemas de base en la gestión de estiba y luego se detectaron oportunidades de mejora orientadas al corto, mediano y largo plazo.

El trabajo de colaboración de Estratega se dividió en dos etapas cortas y de rápido resultado: el diagnóstico de la situación actual para elaborar el informe de oportunidades de mejora se realizó en el lapso de un mes, y la segunda etapa fue de tres meses para implementar la mayoría de las mejoras sugeridas.

Resultados

El proyecto implicó desde la necesidad de redefinir el espacio físico para la estiba de vinos embotellados, hasta la prevención de las demoras a la hora de ubicar lotes, contemplando la suprema necesidad del conocimiento en detalle de la cantidad y la calidad de los vinos embotellados en cada posición.

Asimismo, se propuso una jefatura autónoma, creando así un sector de estiba independiente del sector de fraccionamiento. Se realizó un inventario preciso que contempla cantidad, calidad, estado y ubicación de cada uno de los canastos de estiba, para facilitar al personal la tarea de búsqueda y reporte. También se crearon protocolos de transferencia desde y hacia la estiba, para que en el proceso de recepción y de entrega, no se generen equívocos.


Edición y colaboración editorial: Belén Galiotti

Gerente de proyecto: Marcelo Pedernera

Conclusión

Se logró que el control de la gestión de estiba transforme al sector en un área de servicio para el resto de la planta, mejorando así los períodos de tiempo en todo el proceso de producción y entrega.